Twitter te hace pensar que eres sabio,instagram que eres fotógrafo y facebook que tienes amigos. El despertar va a ser duro.
(Leído en redes sociales)

viernes, 3 de agosto de 2007

CEREBRO

Recordar cosas que aún no se han vivido es un fenómeno popular y científicamente conocido como déjà vu. Afecta al 70% de las personas, particularmente a las de edades comprendidas entre los 15 y 25 años, según estudios formales. Se dice que existen tres tipos: el ya visto, el ya sentido, el ya visitado. Aunque en ocasiones se ha relacionado con fenómenos temporales de epilepsia, la ciencia no ha descubierto todavía los mecanismos que pueden provocar esta vivencia subjetiva, que no puede compartirse con otras personas, que es fugaz para la memoria. Hace años los déjá vu me aparecían con frecuencia, pero ya hace tiempo que no vivo ninguno. No es una cosa que ni me guste, ni me deje de gustar, pero es un fenómeno curioso. Debe haber infinitos mecanismos en nuestra mente que aun desconocemos y que a día de hoy ni seríamos capaces de entender. La capacidad mental estoy seguro algún día (algún milenio) será superior a la física. O quizá todo sea fantasía puesto que el propio Freud consideraba el déjá vu era una propia invención de nuestra memoria. Eso es lo mínimo, lo máximo se extiende hacia científicos que hablan del déjà vu crónico, algo así como estar en continuo contacto con la predicción del futuro a corto plazo. VIVIR PARA VER y PARA RECORDAR.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde luego siempre será interesante el tema del déjá vu... y por supuesto, el de nuestro cerebro.

Un saludo

anabel dijo...

Hola!, creo que cuando era chiquita tuve algun déjú o algo por el estilo, es un tema muy apasionante, gracias por pasar por mi blog, voy a explorar el tuyo y los otros dos que tienes,

saludos, ana

Rapajic dijo...

Un deja vú es un fallo del cuerpo calloso que es el que une los dos hemisferios cerebrales, por decirlo de una manera, cuando falla, un hemisferio percibe las cosas antes que el otro en vez de al mismo tiempo, de ahí que tengamos la sensación de que ya lo hemos vivido, en realidad una parte de nuestro cerebro lo ha vivido ya (unas milésimas antes) y la otra lo está viviendo. O eso dicen...